
Queridos hermanos y hermanas en Cristo:
Les escribo para anunciarles una iniciativa importante para nuestra Diócesis – una iniciativa que espero que cambie nuestras vidas. Empezando con la Cuaresma del 2008, los invito a comenzar conmigo un tiempo de renovación.
Estos últimos años han sido duros para todos. La economía cambiante y cambios demográficos han alterado nuestras parroquias dramáticamente. La planificación pastoral resultante ha sido verdaderamente dolorosa a medida que consolidamos, agrupamos y cerramos iglesias. El escándalo de los abusos ha ofendido y descorazonado a muchos fieles. La asistencia a la Misa ha disminuido. Las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa son poco numerosas. Algunos se hallan completamente polarizados entre aquellos que están impacientes para que ocurran más cambios y los que temen la completa erosión de nuestro pasado. Algunos dicen que hemos perdido nuestro foco. Los comentaristas nos han llamado “un pueblo a la deriva”.
Por lo tanto, este es el momento perfecto para una renovación.
Hermanas y hermanos, los invito a entrar conmigo en una relación más profunda con Jesús, nuestro Señor y Salvador. Nuestra fe nunca se ha limitado a edificios y fronteras. Por lo tanto, los invito a comprometerse por varios años a nutrir lo más importante, una relación personal con Jesús por medio de la oración y las Escrituras.
Un equipo de sacerdotes y de agentes pastorales está diseñando herramientas y programas que serán puestos a nuestra disposición por medio de las parroquias durante los próximos años para ayudarnos en este proceso. Aunque los detalles se anunciarán a su tiempo, los invito en este momento a ser participantes bien dispuestos y a que abran sus corazones para convertirse en verdaderos discípulos de Cristo
Durante estos días de Adviento, de espera y anhelo, les pido que intensifiquemos nuestras oraciones por el éxito de este “tiempo de renovación” que empezaremos en la próxima temporada de Cuaresma.
Con los mejores deseo, quedo
Su hermano en Cristo,
![]()
+Matthew H. Clark
Obispo de Rochester